DVD verseUNA HISTORIA SENCILLA
Ernesto Diezmartínez GuzmánPor alguna razón que no sé, Una Historia Sencilla (The Straight Story, EU-GB-Francia, 1999) no está disponible en Disco Versátil Digital en México. Así que si usted quiere ver en DVD la más atípica (y, curiosamente, una de las más satisfactorias) cintas de extravagante, provocador e iconoclasta David Lynch tendrá que hacerse del filme en un disco de la Región 1 –disponible para su venta en tiendas que venden DVDs importados y en la red (amazon.com), por supuesto.
El disco de Una Historia Sencilla sólo ofrece el trailer, el formato widescreen (ni eso tiene el VHS que circula en México), subtítulos en inglés y una auténtica manía digna de Lynch: la imposibilidad de seleccionar escenas como es costumbre en cualquier otro disco. El propio Lynch, en un mensaje dentro de la cajita del DVD, lo explica: “el cine no es un libro, así que no tiene capítulos; espero que me disculpen”. Te disculpamos, Dave: todo sea por ver este convencional, chantajista pero irresistible melodrama/road-movie sobre un anciano de 73 años que un buen día decide viajar desde Laurens, Iowa, hacia Mt. Zion, en Wisconsin, montado en un carrito-podador con remolque incluido, pues quiere ver a su hermano a quien dejó de hablarle muchos años atrás.
Producida por la casa Disney, estamos ante un melodrama sencillo, simple y directo. De ahí el título en español (Una Historia Sencilla) y de ahí el título en inglés que juega con las palabra “straight” (recto, derecho, franco en español) que es también el apellido del personaje principal, Alvin Straight, bien interpretado por el septuagenario nominado al Oscar Richard Farnsworth. La cinta no es demasiado enfática: se da por sentado que, al momento de saber que está gravemente enfermo y que su propio hermano ha sufrido de un ataque cardiaco, el viejo Alvin decide hacer a un lado su orgullo, se sube a su carrito-podador y se va por el camino, en donde termina dando lecciones de sabiduría, humanidad y humildad a todo el que se deje (una jovencita en huída, un grupo de muchachos bicicleteros, un par de hermanos mecánicos, otro anciano veterano de la Segunda Guerra, un amable hombre de mediana edad).
Sin embargo, si a ratos la cinta parece un filme televisivo de la Hallmark por la simpleza de su planteamiento dramático, la sobria realización (con algunas marcas de fábrica lynchianas como la cuidadosa fotografía de Freddie Francis y la atípica banda sonora de Angelo Badalamenti) nos recuerda que no estamos ante un melodrama cualquiera. La resolución de su momento climático –el encuentro de los hermanos—es ejemplar y, para aquellos que extrañen a los personajes “raros” de Lynch, por ahí aparece una histérica mujer que tiene por (mala) suerte haber atropellado a no sé cuántos venaditos. Esa escena no tiene mucho que ver con la película en general pero, ¿qué esperaba usted tratándose de Lynch?
DVD verseComentarios: ernesto@cinevertigo.com